MI PRIMER DESODORANTE NATURAL

Ya os conté en este post, que había cambiado mi rutina facial por una totalmente natural. Ya hace casi tres meses de eso, y la verdad es que lo sigo usando y es más, hacía tiempo que no tenía la piel tan bien.

Mi próximo paso ha sido el desodorante, y es que la mayoría son nocivos tanto para nosotros como para el medio ambiente. Casi todos ellos contienen aluminio, obstruyendo los poros y haciendo que nuestra piel no transpire, a parte de parabenos, triclosán y otros ingredients químicos, que la verdad preferiría ir quitando de mi cuerpo.

He visto muchisimas recetas de desodorantes naturales, pero ya sabéis que soy muy fan de Wasel Wasel, y el año pasado publico la receta del que usó en este post

Así que he seguido la receta que publicó en su blog, cambiando solo alguna cosita.

Es una receta muy fácil y rápida, y la mayoría de ingredientes los tendréis por casa seguro.

Aceite de coco: Tiene propiedades antibacterianas, además protege la piel.

Maizena: Actúa absorbiendo la humedad.

Bicarbonato: Neutraliza los olores corporales impidiendo el desarrollo de las bacterias que producen el mal olor, pero sin evitar la sudoración, ya que es un proceso natural de nuestro cuerpo.

Aceite esencial: Es opcional, ya que con los tres ingredientes anteriores ya tendréis un buen desodorante, pero le podéis dar un olor que os guste. En mi caso he utilizado aceite esencial de limón, ya que los olores cítricos me gustan mucho, pero podéis usar el que más os guste.

 

Utilizaremos una medida de cada ingrediente (depende de la cantidad que queramos conseguir) y unas gotas del aceite esencial que hayamos escogido.

 

Mezclamos bien la maizena con el bicarbonato y luego añadimos el aceite de coco.

Depende de la temperatura, veréis que el aceite de coco está sólido como una piedra. Podéis sacarlo un rato antes de hacer el desodorante (si lo tenéis en la nevera) o calentarlo un poco al baño maría para que os sea más fácil de manipular.

Como veis, os tiene que quedar una pasta (más o menos sólida) y de un color bastante clarito.

Por último, solo hará falta que lo pongáis en un tarro, mejor si es de cristal. Lo podéis etiquetar y guardar en la nevera para que sea más sólido, o si no os molesta lo podéis tener en el baño tal cual.

Yo la verdad es que llevo unos días usándolo y de momento me va fenomenal, sigo sudando como todo el mundo, ya que nuestro cuerpo tiene que transpirar, pero evita totalmente el mal olor, así que me parece una receta perfecta para empezar, buena para nuestro cuerpo y además mucho más económico 🙂

 

¿Vosotras usáis desodorantes naturales? ¿Que recetas seguís?

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